Leonarda

November 25th, 2008

  una vez, la napolitana Isabella contó que los italianos con apellidos de ciudades descendían de judíos conversos.

cuál habrá sido el derrotero de los ancestros de Leonarda Palermo hoy es imposible saberlo.  Suena casi irreal en el asentamiento de Santa Marta, el eufemismo catamarqueño para nombrar a las villas miserias.

villorios tan miserias que el Gobierno entregaba plásticos negros para dignificar techos y paredes.  Por donde se colaba un sol que caía más duro en ese sur de medanales de la Ciudad.

corría 2002 y llegó el rumor de que los terrenos del Santa Marta no daban abasto. De gente: hijos (muchos), madres (muchas), padres (unos pocos), viejos. Perros (muchos). Ahí, en medio de esa hecatombe, estaba el rancho de ramas, plásticos y cartones de Leonarda.

tendría entonces unos 65 años. Era alta, erguida, de ojos profundos y oscuros.  Con una prestancia de abolengo que no le quitaban ni el pelo cortado como a cuchillo ni la ropa raídisima de tantos lavados y usos.

vivía con un esposo estilo Martín Fierro, los dos solos. Contaba que de doméstica nunca le habían pagado obras sociales, que al enfermarse había dejado de trabajar y que el sueldo del marido jubilado -de ferroviario- apenas alcanzaba para llegar a la despensa.

todo lo decía con hidalguía, mirando las florcitas que aperecían entre los terrones resecos del cuadrado a modo de jardín. Cenaban mate cocido, hacía tiempo ella andaba con anemias y caminaba más de 60 cuadras hasta el Hospital para, a las cuatro de la mañana, conseguir un turno.

de repente, quizás por la ventolera que levantó con escándalo la punta de los plásticos-techo, Leonarda levanta el brazo derecho. Como una niña se tapó los ojos y sollozó bajito: No es digno vivir así después de trabajar tanto. ..Juntamos miserias con los hijos.

desde entonces, Leonarda se me aparece seguido: cuando hay que hablar de mujeres. Cuando veo demasiada tilinguería y pretensiones. Cuando escucho hablar de violencia contra las mujeres.

A Leonarda le pegaba la vida. Y eso que ella se la pasó dándole batalla.


Trackback URI | Comments RSS

Leave a Reply

Name (required)

Email (required)

Website

Speak your mind