ceremonia

August 28th, 2010

cuenta, por teléfono, que aquel domingo estaba soleado y casi no se movían las cintas verdísimas -pese al invierno- de las cañas tacuaras que él, hace años de años, se había empecinado en plantar.

en esas tierras, las siestas tienen tanto de soledad que pueden envolver, ahogar o refugiar (lo que sea). Esa envolvía y exorcizaba al mismo tiempo. Mientras, ella abría frente al pequeño pozo de tierra oscura, bajo el viejo árbol de nísperos, la yisca mínima de lana y guardas, con bolitas de sal, piedritas volcánicas, un par de hojitas de coca.

las echó dentro del foso, recordando los días de cuando los nísperos adormilaban la sed, de cuando la vida parecía larga, de cuando cortarlos era fiesta que terminaba con frutos almibarados y carnosos, sacados como maná de entre las hojas.

con el recuerdo del aroma de los frutos, le convida a la tierra por última vez los aguardientes, vinos, arropes, licores y dulcecitos que él dejó al irse. Cubre piedritas, sal, y aguardientes con el aroma revuelto de la tierra mojada. Y apenas entra a la casona silenciosa, sabiendo que las despedidas no son definitivas, la envuelve la brisa que trae destellos del perfume a azahar que se anticipa a la primavera. Y consuela penas cuando el cielo es tan turquesa que, en siestas como esas, brilla.


One Response to “ceremonia”

  1. ella on September 2, 2010 11:09 pm

    Y así fue, exactamente. Pese a los 1.200 km que nos separan, pudiste percibir y “ver” la ceremonia de entrega a la Pacha, de las humildes reliquias de mi padre-tu abuelo-, quien sabía más que todo, respetar la dignidad del origen . Y ahora está feliz por el reencuentro con los que amó y lo precedieron.Gracias por poner en palabras la emoción compartida!!

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