existencias

June 2nd, 2009

   en menos de tres semanas, con la maceración lenta y trascendente de la inminencia, aparecieron así, como de golpe, tantas buenas nuevas (de vidas) como malas nuevas (de partidas).

preferible y polite hablar de partidas. Posibles. Aseguradas. Pero es mejor (o nos consuela) concebir que esa energía que amamos con nombre y apellido no se pierde. Que se queda libre de todo acompañándonos mortales. Que se reencarna en otra vida en algún confín del planeta. O se eleva a paraísos o purgatorios según hayan sido mayores o menores sus humanas faltas.

no hay manuales de decires ante consecuencias existenciales pero tan políticamente incorrectas.

el desasosiego confesado a mil kilómetros de distancia. El sueño inducido que aplaca angustias por los que quedan, por no saber muy bien adónde se va. Las deudas que aparecen en sopores; las faltas que llegan con el desvelo; la impotencia por lo que ya no hay tiempo. Confesarle a él que fue su gran amor. Que ella debería haberse animado a que lo sea. Viajar sin tiempo en los veranos. O simplemente, ver cómo brotan los jazmines en la próxima primavera.

en medio, refresca almas el principito que desde hace un año desvela cierta casa. Promueve viajes que atraviesan salinas y calendarios. Reúne augurios en celebración multiétnica donde se enredan el kebbe y los knishes. En donde, y como si algo de esto fuera de repente, hay tantos niños que cabalgan en caballos de madera. Piden mamaderas y llenan de bullicio cualquier charla que antes eran concienzudas, irónicas, catalizadoras, proyectadoras (según la época).

y de nuevo la inminencia. Del silencio preferible a la palabra hueca. De apelar a altares tan sincréticos como almas hubo siempre, buscando lo mismo que ahora buscamos. Que se quede un poco más, que no sufra. Que no sea tan puta la vida. Que la orfandad no duela tanto aún cuando aparezca después de los pocos treinta.

(que ese otro bebé quiera venir. Si no quiere, que pueda intentarse de nuevo. Que llegue un hermano. Que algún padre sea abuelo. Que él se quede. Que lo encuentre, que me quiera).

y con todo, como mantra, la sentencia: la vida es tan puta como bella. Mejor: más puta para unos, más bella para otros. Más bien guardarse las preguntas. Hacerle caso: cuando la carga es tan grande, cuando la dicha es tan grande, es porque hay una espalda capaz de sostenerla.


One Response to “existencias”

  1. silvia on June 3, 2009 2:14 pm

    los pesares se cargan en la espalda y tuercen el ánimo.
    La dicha se carga en el pecho y endereza. Ambas son parte del vivir cotidiano. Nos ponen a prueba cada día.Ese es el misterio de nuestra existencia.

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