o dengue

April 20th, 2009

  en el país del dengue, la peste baja del norte. En el país del dengue perduran las líneas de fortines, los mangrullos invisibles, y las vastedades que suenan alejadísimas y peligrosas al mismo tiempo.

el barrio Eva Perón, en Catamarca, nació durante los primeros años de democracia, cuando Ramón (entonces gobernador amado) cedió terrenos fiscales a muchos de los militantes que volvían, punteros y otros referentes que reaparecían después de la noche larga. Al menos, eso fue en principio.

a los pocos meses, las tierras ya eran de todo aquel que llegase, las alambrase y comenzase a construir con bloques, chapas y lo que sea, un habitáculo. En los ´90, al Eva  fueron a parar muchos clase media agarrados con alfileres que la crisis terminó de liquidar. Y se sumaron quienes llegaban del sur de Tucumán, del límite de Santiago del Estero, y algunos formoseños y chaqueños (de los muchos que llegaron a otros asentamientos). Aquí al menos había promesas de trabajos, de changas, de mucho bolsón oficial.

aunque es una de las barriadas más grandes del norte de la Capital, recién en las campañas pinta algún foquito de alumbrado público. Las calles nunca dejaron de ser cauces secos de arroyos que destruyen el poco transporte público que entra.

con los años, también en el Eva aparecieron las fronteras: hacia el arroyo, esta la zona impenetrable donde, en el mejor de los casos, uno podría toparse con algún desarmadero y niñitos que miran hoscamente. Sólo por haber aprendido a mirar hoscamente. Hacia el Polideportivo, camino al centro, cerca del predio de deportes y del Circuito de la Vida, las casas tienen más pinta de casas al uso burgués. Con estilo techo a dos aguas, y hasta dos y tres pisos. Incluso, según la zona, no da vergüenza decir que se vive en el Eva Perón.

así llegó el nuevo milenio. Con más promesas que derrames de ganancias (de las mineras). Con mucho circo, mucho pan y nada de proteínas. Muchos hijos, mucha misa y fiestas de guardar.

así también crecieron los emprendimientos olivícolas. Adonde se quejan que la mano de obra local no quiere ir a cosechar. Por eso, en enero especialmente, llegan bandadas de golondrinas que incluyeron a Catamarca en el circuito de cosechas, que terminan en marzo en Mendoza y San Juan.

por eso, explican algunos, se coló el dengue. Por los que volvieron de visitar a los parientes en Chaco. Y con los changarines que bajaron del Bolivia limítrofe para cosechar las aceitunas.

el director del principal hospital de la ciudad confiesa que los médicos se vieron sobrepasados, que no estaban preparados para ver una epidemia que no era la que corresponde a una provincia como la nuestra.

mientras, las camas de los enfermos tienen mosquiteros como en las películas de Africa Mía. Y la campaña de deschatarrización avanza redoblada por los barrios donde se da por hecho que hay mucha chatarra. Que se termina amontonando al otro lado. En barrios donde se quejan porque tienen miedo que el aedes se haga una fiesta con las nuevas montañas de chatarra.

el verbo deschatarrizar, entonces, cobra una sonoridad nueva. Inmensa, se diría.

Yo deschatarrizo todo lo que no me sirve.

deschatarrizas todo lo que no te sirve.

el tema es que los catamarqueños, pese a que hubo marchas y cambios, no terminamos de conjugar bien las renovaciones y el nosotros.

Menos aún el

nosotros deschatarrizamos lo que no nos sirve.

Nosotros, al contrario,

reciclamos.


5 Responses to “o dengue”

  1. pablo on April 22, 2009 5:29 pm

    hola, soy el que te pregunto el mail y tu blog en la feria del libro en catamarca…

    y más, soy del eva perón
    no sé porque, pero el dengue no se animó a tocarme…

    ah!, los que llegaron al barrio no eran de clase media, eran de clase baja…

  2. Silvana Avellaneda on April 22, 2009 11:03 pm

    Claro Pablo que sé quien sos!
    Suerte que los mosquitos pasaron de largo en tu caso.
    gracias por sus comments y aportes!
    :)

  3. Miguel Domínguez on May 5, 2009 11:05 pm

    Silvana, en México no deschatarrizamos. ¿Nosotros? descacharrizamos. Otro lindo verbo eh…

  4. Silvana Avellaneda on May 6, 2009 9:36 pm

    ¡Descacharrizar! agendemos. Y los ponemos como ejemplo de la “verbigracia” gubernamental!

  5. Laura on June 8, 2009 11:15 pm

    Me encanto lo que escribiste, cuanta verdad dijiste!!!!

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